- Xenealoxias do Barbanza

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San Vicente de Cespón

   Es, como otras iglesias del Barbanza, de mediados del siglo XII y de esta época conserva la cabecera, parte de la nave y la portada. La fábrica, de esta época mantiene bóveda románica, gárgolas, columnas, capiteles y arcos. Se dice que el solar donde descansa la iglesia fue antes de ella un cementerio.
  Es una iglesia de una sola nave y ábside rectangular realizado en estilo románico tardío. Con posterioridad le abrieron dos capillas laterales con lo cual, en la actualidad tiene planta de cruz latina.
  En la fachada occidental abre una puerta de arco de medio punto con dos arquivoltas y chambrana de siete tacos aunque muy deteriorada junto a ábacos en chaflán.

   Los capiteles de hojas y bases de perfil ático montadas sobre las escaleras que dan acceso al interior descansan un par de columnas cilíndricas. El tímpano es semicircular y lleva una cruz de lazos en el centro de una corona de cuerda, flanqueada a ambos lados por una flor al modo de metopa.
  Sobre la puerta se abre un rosetón simple y doble arquivolta y chambrana en pecho de paloma que le da luz a la tribuna.
  En 1697 fue ampliada por el bachiller don Diego García Fandiño y Goyanes como se puede leer en el vano de las archivoltas del pórtico y la torre campanario se edificó en 1794. Cuatro años antes, en 1790, un monje llamado Fray José Arredondo donó a la parroquia la tibia de San Vicente. Es guardado por el párroco en un relicario y en un lugar secreto, siendo muy pocas las veces en las que la ofrece a la veneración a los fieles. Más adelante este mismo personaje, magnífico grafómano ilustró muchos de los muros exteriores del templo con sentencias y latines y en 1706 añadió la capilla lateral de Nuestra Señora de los Ángeles. Al lado de los latines y sentencias hay dos murales, uno representa al infierno y el otro a las almas del purgatorio. Dentro de la iglesia se conserva un baldaquino
conopial gótico del siglo XVI gravado en granito como un encaje y un hermoso Cristo yacente. Sobre la cabecera hay una original cruz de tradición celta. Podemos observar también en su interior, con capillas laterales y bóvedas de nervaturas, cuatro columnas con sus capiteles formando el presbiterio y un retablo barroco.
  Existe una marca de los canteros en el muro del ábside, aunque solamente visible desde el interior de la sacristía.



San Vicente de Cespón

 
 
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